Mi corazón se desboco al verte, mi respiración fue entrecortada y
en mi mente fluian miles de cosas pero nada me parecía
coherente y decidí enmudecer. Tenia ganas de reir y de llorar
al mismo tiempo, ganas de abrazarte y de alejarme por miedo
a tu rechazo... Tal vez lo más correcto fuese haberte dado un
abrazo mientras te digo lo mucho que te echo de menos pero
recuerda que todo esto fue por tu decisión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario