Cuando no te agrada la realidad en la que vives una opción es beber sin control para alejarte lo más posible de ella... No defiendo a los adictos a este consumo, porque la mayoría de las veces sus consecuencias suelen ser peor que el problema del que se huye.
Es sólo la búsqueda de otra puerta de salida, una desconexión total. La dura realidad, es que esta puerta no nos lleva a un mejor camino si no a afrontar las consecuencias de algo que en aquel momento de inconsciencia, escapo de nuestro control.
No hay comentarios:
Publicar un comentario