viernes, 9 de noviembre de 2012
Sólo somos personas.
Como bien dijo Shakespeare, "Si no recuerdas la más ligera locura que el amor te hizo hacer, no has amado".
Y es que he comprobado que cuando el amor te llega, tu consciencia se va de viaje. No hablo de un amor fácil, sino de una lucha diaria entre la razón y el corazón, aquellos sentimientos tan fuertes que te llevan a límites donde no te reconoces. Eres capaz de arriesgarlo todo y por mucho que te adviertan, la venda se adhiere a tu piel y forma parte de ti... No soy la más indicada para dar consejos, pero algo te advierto: Antes de querer a nadie, quiérete a ti mismo. Y que nunca es tarde para abrir los ojos, no te ofusques con aquella persona que ha venido a tu mente mientras te perdias entre mis palabras.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario